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Frutos rojos y alimentación complementaria en bebés

Si tienes hijos o hijas pequeños y estás pensando en que empiecen a comer poco a poco otros alimentos aparte de la leche materna o de fórmula, seguro que te has planteado esta duda. ¿Puedo darle frutos rojos, fresas o fresones a mi bebé?

A la hora de ir introduciendo otros alimentos a tu bebé, tanto si lo haces en formato tradicional, en purés y papillas, como si optas por el método del Baby Led Weaning (BLW), todos los profesionales coinciden en que desde que nace hasta los 12 meses, la base de la alimentación del bebé tiene que ser la leche. Por lo tanto, la alimentación complementaria será, como su nombre indica, un complemento a la leche materna o de fórmula.

La alimentación complementaria para bebés

Como normal general, se aconseja empezar con alimentos que se consuman en casa y que sean de temporada. Aquí, los hábitos de vida y alimentación de la familia son fundamentales para que tu bebé adquiera unos hábitos alimenticios saludables. Si consumes habitualmente una dieta rica en frutas y verduras, con proteínas animales o vegetales de calidad y tienes los nutrientes necesarios, eso no debe preocuparte.

Muchas familias optan por comenzar con frutas y verduras, cereales o carne. Aquí nuestra recomendación es que consultes con tu pediatra o especialista en alimentación infantil que va a ser la persona más cualificada para resolver tus dudas. Además, son profesionales que se están actualizando constantemente, así que van a tener siempre la información más actualizada.

En este post ya te hablamos de cómo algunas frutas puede ayudar a cuidar tu salud bucodental, muy en línea con lo que dice la Asociación Española de Pediatría, que recomienda siempre comer la fruta entera antes que en zumo. Los zumos de frutas no ofrecen ningún beneficio nutricional respecto a la fruta entera. Su ingesta elevada puede contribuir a la ganancia inadecuada de peso, en algunos casos sobrepeso y, en otros, escasa ganancia ponderal, al desplazar el consumo de otros alimentos. Además, aumentan el riesgo de caries. Por tanto, se recomienda el consumo de fruta entera.

¿Frutos rojos sí o no?

Una de las pautas que se recomiendan es ir introduciendo los alimentos uno a uno, durante varios días, para ver si le pueden hacer algún tipo de reacción al bebé. Esto es especialmente interesante para los alimentos potencialmente alérgenos como los mariscos, frutos secos, etc. Para las fresas y fresones, la recomendación es introducirlos con esas pautas y, si tu bebé no muestra signos de alergia, puedes dárselos sin problema. Eso sí, ¡te recomendamos que sea siempre fruta de temporada! Si optas por el método BLW recuerda es que muy importante partir las frutas de forma adecuada para que el bebé pueda agarrar bien los trozos.

El resto de frutos rojos sí que se aconseja esperar a que el bebé sea un poco más mayor, no solo por posibles alergias y por las pepitas, sino porque por su tamaño, puede haber un mayor riesgo a la hora de comerlos enteros. Si los vas a dar chafados o en puré, opta por las recomendaciones de darlos de forma progresiva.

Por último, te compartimos lo que dice la Asociación Española de Pediatría sobre la alimentación complementaria. Se aconseja introducir progresivamente toda la variedad de frutas y verduras disponible, en cualquiera de las comidas diarias, e ir variando también la forma de presentación (triturada, chafada, en pequeños trozos…). No hay unas frutas mejores que otras para comenzar, la decisión dependerá de los gustos de la familia.

Si como nosotros, eres un amante de los frutos rojos y los fresones, ¡no dudes en ofrecérselos a tu bebé de la forma más adecuada, son una fuente natural de vitaminas, minerales y antioxidantes!

 

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