La merienda es uno de los momentos del día que más gustan a los niños y niñas. Después del colegio, de una tarde de juegos o de las actividades extraescolares, sentarse a comer algo puede convertirse también en una ocasión para compartir, probar combinaciones diferentes y disfrutar de la fruta.
Para que las meriendas no sean siempre iguales, te proponemos algunas ideas sencillas con frutos rojos. Fresones, frambuesas, moras y arándanos pueden incorporarse a numerosas preparaciones y permiten jugar con colores, formas, sabores y texturas.
Además, muchas de estas propuestas se pueden preparar en casa con ingredientes fáciles de encontrar.
Propuestas de meriendas infantiles con frutos rojos que encantarán a toda la familia
Yogur con frutos rojos frescos o congelados
Una combinación sencilla que admite muchas posibilidades.
Solo necesitas un yogur natural o griego y un puñado de fresones troceados, arándanos o frambuesas. Puedes servir la fruta por encima, mezclarla con el yogur o preparar diferentes capas en un vaso.
Como toque final, puedes añadir una cucharadita de semillas de chía, mejor si están molidas, para incorporar una textura diferente.
Brochetas de fruta
A los niños les suele resultar divertido comer con las manos y, si la comida tiene una forma diferente, la presentación puede convertirse en parte de la experiencia.
Prepara pequeñas brochetas alternando fresones, plátano, kiwi o uvas. Combina los colores y deja que los más pequeños participen en la preparación, siempre con supervisión adulta.
En el caso de niños pequeños, recuerda cortar las frutas redondas en trozos adecuados para su edad y seguir las recomendaciones de seguridad frente al riesgo de atragantamiento.
Una propuesta sencilla para descubrir distintas combinaciones de fruta.
Mini sándwiches con fresones y crema de frutos secos
Coge dos rebanadas de pan y unta una pequeña cantidad de crema de almendra o cacahuete 100 %.
Añade fresones cortados en láminas y corta el sándwich en pequeños triángulos para que resulte fácil de comer.
También puedes cambiar los fresones por arándanos o moras y probar diferentes combinaciones.
Esta propuesta puede ser una merienda diferente y también una idea original para cumpleaños infantiles.
Batido casero de frutos rojos
Los batidos son una manera sencilla de combinar diferentes ingredientes en un solo vaso.
Mezcla en una batidora un vaso de leche o bebida vegetal, un plátano y un puñado de frutos rojos frescos o congelados.
Puedes añadir unos copos de avena si quieres cambiar la textura y conseguir una mezcla más cremosa.
Prueba también diferentes combinaciones: fresones y plátano, frambuesas y pera o arándanos y plátano. Así cada preparación puede tener un sabor diferente.
Tortitas caseras con salsa de frutos rojos
Las tortitas caseras son otra posibilidad para una merienda especial.
Prepara unas tortitas sencillas con avena, huevo y plátano y acompáñalas con una salsa casera de frutos rojos.
Para preparar el coulis, calienta moras y frambuesas en un cazo con un poco de agua hasta conseguir la textura que prefieras.
Puedes servirlo por encima de las tortitas o colocar la salsa en un pequeño recipiente para que cada niño añada la cantidad que quiera.
Helados caseros con frutos rojos congelados
Cuando hace calor, los helados caseros son una opción divertida para preparar en familia.
Tritura fresones y arándanos congelados con yogur natural, coloca la mezcla en moldes de helado y congela durante unas horas.
Obtendrás unos polos caseros y refrescantes.
También puedes consultar aquí otras ideas de helados caseros.
Porridge de avena con frutos rojos
Si buscas una propuesta que puedas dejar preparada con antelación, prueba este porridge.
Prepara un tarrito de avena con leche o bebida vegetal y añade frutos rojos. Déjalo en la nevera durante la noche y estará listo para la merienda del día siguiente.
Puedes añadir un poco de canela o ralladura de limón para cambiar el sabor.
También puedes preparar varios tarritos a la vez y guardarlos en la nevera para tener diferentes opciones listas durante la semana.
La merienda también puede ser un momento para compartir
Las meriendas no tienen por qué ser siempre iguales. Con un poco de imaginación puedes presentar los mismos ingredientes de maneras diferentes y convertir la preparación en un pequeño juego.
Deja que los niños participen en tareas adecuadas para su edad: lavar la fruta, colocar los ingredientes, elegir entre varias combinaciones o decorar el plato.
Los frutos rojos pueden convertirse así en protagonistas de recetas sencillas, coloridas y llenas de sabor.
Y si quieres descubrir más propuestas, puedes consultar nuestras ideas para meriendas y almuerzos infantiles.
Lo importante es disfrutar de estos pequeños momentos en familia y descubrir juntos nuevas formas de preparar y presentar los alimentos.
¡Porque una merienda también puede ser un momento divertido!


