Con la llegada de la primavera comienza el buen tiempo, suben las temperaturas… ¡y también llega la temporada de alergias para muchas personas! Estornudos, ojos llorosos o congestión nasal pueden convertirse en algunos de los síntomas más habituales durante estos meses.
Si eres de los que disfruta especialmente de esta estación, también es un buen momento para prestar atención a la alimentación y aprovechar la variedad de frutas que podemos encontrar en nuestras mesas. Entre ellas, los fresones y los arándanos son dos opciones muy versátiles para incorporar color, sabor y variedad a las comidas de primavera.
Fresones y frutos rojos: alimentos para una alimentación variada
Los fresones y los frutos rojos forman parte de una alimentación variada y ofrecen múltiples posibilidades a la hora de preparar desayunos, meriendas, postres o incluso platos salados.
Las fresas y fresones destacan, entre otros aspectos, por su contenido en agua y por aportar nutrientes como la vitamina C. La vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario y a la protección de las células frente al daño oxidativo, siempre que el alimento cumpla las condiciones establecidas para poder utilizar estas declaraciones.
Los fresones también aportan fibra y diferentes compuestos presentes de forma natural en las frutas. Además, su sabor, aroma y color los convierten en un ingrediente muy fácil de incorporar a numerosas recetas, desde las más sencillas hasta elaboraciones algo más especiales.
Por otro lado, los arándanos destacan por su característico color y por la presencia de antocianinas, unos pigmentos naturales responsables de buena parte de su tonalidad azulada o violácea. También pueden formar parte de una alimentación variada y ofrecen muchas posibilidades en la cocina.
Más allá de hablar de nutrientes concretos, lo interesante es incorporar diferentes frutas y alimentos a nuestra alimentación, aprovechando la variedad de colores, sabores y texturas que nos ofrece cada temporada.
¿Cómo consumir los fresones y los arándanos?
Una de las mejores formas de disfrutar de fresones y arándanos es incorporarlos a las comidas cotidianas de una manera sencilla. Pueden formar parte del desayuno, la merienda o el postre, pero también convertirse en un ingrediente más de recetas dulces y saladas.
Los fresones pueden consumirse directamente, cortados en trozos o rodajas, y combinan muy bien con yogur natural, frutos secos o cereales. También podemos utilizarlos para preparar ensaladas, tartas, bizcochos o diferentes postres.
Los arándanos, por su parte, pueden añadirse a yogures, gachas de avena, ensaladas o elaboraciones de repostería. También pueden utilizarse en batidos o combinarse con otras frutas para crear diferentes preparaciones.
Por ejemplo, puedes preparar una ensalada de espinacas, rúcula, fresones, queso y nueces, o mezclar arándanos con yogur natural y un poco de canela. Son propuestas sencillas que permiten introducir estas frutas en el menú de una forma diferente.
Alimentación y alergias primaverales
Aunque una alimentación variada es importante dentro de unos buenos hábitos, conviene diferenciar entre alimentación y tratamiento de las alergias.
Los fresones y los arándanos no sustituyen a los medicamentos ni a las recomendaciones indicadas por un profesional sanitario para el tratamiento de una alergia. Si los síntomas aparecen de forma recurrente o interfieren en nuestra vida cotidiana, lo adecuado es consultar con un profesional sanitario para conocer su origen y recibir las recomendaciones correspondientes.
Lo que sí podemos hacer es aprovechar la primavera para dar más variedad a nuestros platos e incorporar frutas de diferentes tipos y colores.
Una primavera llena de sabor
La llegada de la primavera nos brinda nuevas oportunidades para disfrutar de alimentos frescos y variados. Los fresones y los arándanos pueden ocupar un lugar destacado en la mesa gracias a su sabor, su color y su versatilidad en la cocina.
Desayunos, meriendas, postres, ensaladas o recetas caseras: existen muchas formas de incorporarlos a nuestro día a día. Así que, esta primavera, ¡llena tus platos de color con fresones y frutos rojos!


