Comer saludable en verano sin complicarse

El verano invita a hacer las cosas de otra manera. A tomarse la vida con más calma, vamos. Los días son más largos, el calor aprieta y las ganas de pasar tiempo metido en la cocina disminuyen. Es la época de las comidas improvisadas, los picnics y cenas al aire libre y los planes que surgen sobre la marcha. Pero comer rápido no tiene por qué significar comer peor.

De hecho, el verano es una de las mejores estaciones para apostar por una alimentación saludable. La naturaleza nos ofrece frutas y verduras llenas de sabor, color y agua, perfectas para preparar platos sencillos, refrescantes y nutritivos en pocos minutos.

La clave está en simplificar. Te compartimos algunas ideas que nos funcionan.

Piensa en platos, no en recetas

No hace falta elaborar menús complicados para comer bien. Muchas veces basta con combinar tres o cuatro ingredientes de calidad.

Una ensalada con hojas verdes, fresones, queso fresco, una lata de sardinas y nueces puede convertirse en una comida completa. Un bol con yogur natural, arándanos, avena y semillas es un desayuno equilibrado. Unas tostadas integrales con un chorrito de aceite de oliva, aguacate y frambuesas ofrecen una combinación diferente y deliciosa.

Cuando los ingredientes son frescos, ya tienes hecho gran parte del trabajo.

 

Ten fruta siempre lista para comer

Uno de los mejores trucos para alimentarse de forma saludable es ponértelo fácil.

Al llegar de la compra, lava la fruta que sepas que vas a consumir pronto y tenla a mano, preferiblemente en la nevera para que no se estropee. Si eres de ir con prisas por la mañana o nunca de acuerdas, mientras preparas el desayuno lava los fresones, las frambuesas o los arándanos que vas a comer a media mañana. Así será mucho más sencillo añadirlos al desayuno, preparar una merienda o llevarlos contigo si sales de casa.

Cuando la fruta está al alcance de la mano, es más probable que la elijamos frente a otras opciones menos saludables.

Aprovecha el congelador

El congelador puede ser uno de tus mejores aliados durante el verano. No solo vas a llenarlo de helados, gazpacho fresquito, bolsas de cubitos de hielo o tuppers de comida, también puedes congelar la fruta que esté muy madura y disfrutarla en un batido o una macedonia bien fresquita en cualquier momento.

Los frutos rojos congelados conservan gran parte de sus propiedades nutricionales y son perfectos para preparar smoothies, batidos, helados caseros o incluso para añadir directamente al yogur. Tener siempre una bolsa de frutos rojos congelados permite improvisar recetas saludables en apenas unos minutos. Además, ayudan a refrescar las bebidas sin necesidad de utilizar hielo. ¿Todavía no has probado nuestras bebidas refrescantes y saludables?

La merienda es un momento para disfrutar

Las altas temperaturas hacen que apetezcan alimentos ligeros. En lugar de recurrir a productos ultraprocesados, prueba alternativas sencillas y naturales: un batido de fresones y plátano, un bol de fruta fresca con yogur o unos deliciosos helados caseros elaborados con frutos rojos triturados son opciones fáciles, refrescantes y perfectas para toda la familia.

La merienda puede convertirse en uno de los momentos más saludables del día.

Cocina una vez, disfruta varias veces

No es necesario cocinar todos los días. Preparar algunos ingredientes con antelación facilita mucho la organización.

¿Conoces el batch cooking? Viene a ser una forma de organizar o anticiparse a las comidas para no estar todos los días liado cocinando. Planifica diferentes menús e intenta adelantar todo lo que puedas. Lava o cuece las verduras. Deja listas algunas proteínas como pollo a la plancha o huevos cocidos. Bien guardadas en la nevera pueden aguantar varios días. Recurre también a botes de legumbres cocidas, un buen gazpacho, latas de buenas conservas o congelados de calidad. Después solo tendrás que combinar estos alimentos de distintas maneras.

En pocos minutos podrás preparar platos diferentes simplemente añadiendo fruta fresca, frutos secos o una vinagreta casera.

No olvides la hidratación

En verano, comer bien también significa mantenerse hidratado. Con las olas de calor esto es una necesidad vital, sobre todo para las personas más vulnerables como mayores, niños, embarazadas o enfermos.

Además de beber agua con frecuencia, puedes incorporar alimentos ricos en agua como el melón, la sandía, el pepino… y los frutos rojos, que además aportan vitaminas, fibra y compuestos antioxidantes.

Una jarra de agua con unas rodajas de limón y hojas de menta puede convertirse en la bebida favorita de toda la familia. Y si quieres más ideas, no te pierdas nuestras propuestas de bebidas saludables para el verano.

Recuerda que la alimentación saludable no va de seguir normas estrictas ni en preparar recetas sofisticadas. Consiste en consumir la mayor parte del tiempo, alimentos frescos, naturales y variados.

El verano es para compartir comidas con amigos, improvisar un picnic, cenar en la terraza o disfrutar de una fruta recién sacada de la nevera. Y todo eso también forma parte de un estilo de vida saludable. Este verano apuesta por platos frescos, coloridos y fáciles de preparar. Tu cuerpo agradecerá una alimentación equilibrada y tú ganarás algo igual de valioso: más tiempo para disfrutar de lo que realmente importa.

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