Cómo organizar un cumpleaños infantil divertido

Todos tenemos en la mente esos recuerdos de cumpleaños infantiles con sándwiches triangulares de pan de molde de jamón york y queso, nocilla o foie-gras. Con platos llenos de gusanitos y patatas fritas, botellas enormes de refrescos y, para soplar las velas, una enorme tarta de galletas, chocolate y Lacasitos. Y para terminar, muchas veces nos daban bolsas de recuerdo llenas de chucherías.

Cuando nos toca celebrar alguna fiesta infantil, parece que no existan más opciones… pero podemos introducir pequeños cambios y preparar una celebración diferente, divertida y llena de color. Y aquí las frutas pueden tener un papel protagonista.

Un cumpleaños infantil divertido

Tanto si eres de los de juntar a un grupo de niños en casa, llevártelos al parque a hacer un picnic o a una pizzería a merendar, o celebrar el cumpleaños en un local con piscina de bolas, hay diferentes opciones para organizar una fiesta divertida y adaptada a los gustos de los niños.

Lo primero de todo es averiguar si alguno de los niños y niñas que van a venir tiene alguna necesidad especial o alergia (por ejemplo: celiaquía, alergia a la proteína de leche de vaca, es vegetariano o vegano, alguna alergia específica…). Pregunta siempre a los otros padres y madres para poder tenerlo en cuenta a la hora de preparar la comida. Eliminar o sustituir algún ingrediente o producto puede ser sencillo y permitirá que todos puedan participar en la celebración. Si además haces partícipe al cumpleañero o cumpleañera, seguro que le hace ilusión preparar una fiesta donde pueda disfrutar de todos sus amigos.

En la variedad está la clave

– Pinchitos de rodajas de plátano bañadas en chocolate negro derretido. Si no te gusta el plátano, puedes probar con otra fruta. O mejor aún, ¡con muchas!

– Pinchitos de frutas. Es como la versión anterior, pero sin chocolate. Aquí la clave está en mezclar diferentes frutas de colores y formas muy variadas. Una presentación colorida puede hacer que resulten especialmente atractivas.

– También puedes poner una fuente con fruta lavada, lista para comer: uvas, arándanos, cerezas, etc. Por ejemplo, una bandeja llena de fresones rojos y jugosos ¡es una propuesta estupenda para compartir!

– Hummus de diferentes tipos o queso de untar con trocitos de zanahoria para picar.

– Tablas con diferentes quesos y cuencos de frutos secos (ojo si los niños son muy pequeños para que no se atraganten)

– Una ensalada de tomates cherry de diferentes colores y dados de queso feta. ¡Pon palillos para pinchar!

Etc.

¿Te animas con la cocina? ¡Puedes probar a hacer un bizcocho o un pastel de cumpleaños casero! Y si no quieres complicarte o buscas algo diferente, ¿por qué no una tarta de gelatina de frutas? Mezcla zumo natural y trozos de frutas con gelatina neutra, ¡ya verás qué divertido y apto para toda la familia!

Y si lo que buscas son alternativas a los refrescos y zumos azucarados, el agua puede ser una opción sencilla para acompañar la comida. Si buscas algo diferente, aquí te compartimos nuestras bebidas favoritas sin alcohol para el verano, ¡también pueden ser una opción!

Por último, relájate. No es necesario que todas las celebraciones sean iguales. Las fiestas infantiles son también una oportunidad para preparar recetas diferentes, descubrir nuevos sabores y disfrutar de un rato compartido con amigos y familia.

Puedes combinar fruta, verduras, quesos, frutos secos, diferentes preparaciones caseras y algún dulce para crear una mesa variada y colorida. Lo importante es adaptar las propuestas a los gustos de los niños y disfrutar de la celebración.

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