Alimentos que aportan vitaminas y otros nutrientes que forman parte de una alimentación variada.

Estamos en otoño y empiezan a bajar las temperaturas. Es un buen momento para recuperar rutinas y apostar por una alimentación variada, en la que las frutas y verduras tengan un papel protagonista.

En Fresón de Palos nos gusta pensar que comer bien también puede ser una forma de disfrutar: descubrir nuevos alimentos, combinar colores y sabores y preparar recetas diferentes cada día. Y, por supuesto, los frutos rojos tienen mucho que aportar en este sentido.

Llevar una alimentación variada permite incorporar diferentes nutrientes a través de los alimentos. Entre ellos están las vitaminas, que se encuentran de forma natural en numerosos alimentos. Hoy te compartimos algunos alimentos que aportan vitaminas y algunas ideas para incorporarlos fácilmente a tu alimentación diaria, con los frutos rojos como protagonistas.

Vitamina C: presente en frutas y verduras

La vitamina C está presente de forma natural en numerosos alimentos, especialmente en algunas frutas y verduras.

Los fresones son una fuente de vitamina C cuando cumplen las condiciones establecidas para realizar esta declaración nutricional. Además, puede utilizarse la declaración de propiedad saludable autorizada según la cual la vitamina C contribuye al funcionamiento normal del sistema inmunitario.

También puedes encontrar vitamina C en alimentos como el kiwi, los cítricos, el pimiento, el brócoli, la papaya o el perejil fresco.

Una forma sencilla de incorporar estos alimentos a tu alimentación es combinarlos en ensaladas, desayunos, guarniciones, batidos o tentempiés.

Vitamina A: presente en alimentos de diferentes colores

La vitamina A se encuentra en determinados alimentos de origen animal, mientras que algunos alimentos vegetales contienen carotenoides, como el betacaroteno, que pueden contribuir a la ingesta de vitamina A.

Entre los alimentos vegetales que contienen betacaroteno encontramos la zanahoria, el boniato, la calabaza, las espinacas y el mango.

Una buena forma de incorporarlos a la mesa es variar los colores de frutas y verduras que utilizamos en nuestras recetas. Así podemos crear platos diferentes y llenos de color.

Vitaminas del grupo B: variedad de alimentos

Las vitaminas del grupo B están presentes en numerosos alimentos. Cereales, legumbres, frutos secos, huevos, pescado, carne, verduras y otros alimentos pueden contribuir a su ingesta, dependiendo de la vitamina concreta.

Por eso, una alimentación variada permite combinar diferentes fuentes de nutrientes y preparar platos muy diferentes.

Puedes incorporar legumbres a ensaladas o guisos, utilizar cereales en desayunos y comidas y añadir frutos secos a yogures, ensaladas o elaboraciones caseras.

Vitamina E: presente en frutos secos, semillas y aceites

La vitamina E se encuentra en diferentes alimentos, entre ellos los frutos secos, las semillas y algunos aceites vegetales.

Almendras, avellanas, semillas de girasol, aguacate y aceites vegetales son algunas opciones que puedes incorporar a tus platos.

Prueba a añadir un puñado de frutos secos a un bol de yogur con frutos rojos, utilizarlos como ingrediente de una ensalada o incorporarlos a diferentes recetas.

Vitamina D: diferentes fuentes para incluir en la alimentación

La vitamina D está presente de forma natural en algunos alimentos y también puede encontrarse en productos enriquecidos.

Entre las fuentes alimentarias se encuentran determinados pescados, como el salmón y las sardinas, los huevos y algunos alimentos enriquecidos con vitamina D.

Los hongos también pueden contener vitamina D, dependiendo de las condiciones de cultivo y exposición.

En lugar de centrarnos en un único alimento, la mejor manera de aportar variedad a nuestra alimentación es combinar diferentes productos y preparaciones a lo largo de la semana.

Frutas, verduras y variedad: una combinación que funciona en la cocina

¡Ya has visto que incorporar diferentes alimentos a nuestra alimentación no tiene por qué ser complicado!

La clave está en variar, probar nuevas combinaciones y adaptar las comidas a nuestros gustos y rutinas. Las frutas y verduras permiten jugar con una enorme variedad de colores, sabores y texturas.

Los frutos rojos, por ejemplo, pueden formar parte de desayunos, meriendas, ensaladas, postres o tentempiés.

Puedes tomarlos frescos o congelados, dependiendo de la preparación que quieras realizar y de tus preferencias.

¿Algunas ideas sencillas?

  • Añade fresones o arándanos a un bol de yogur y cereales.
  • Incorpora frutos rojos a una ensalada con hojas verdes y frutos secos.
  • Prepara un batido combinando fruta y yogur o leche.
  • Utiliza fresones o frambuesas para dar color a un postre casero.
  • Combina diferentes frutas para preparar una macedonia.

También puedes consultar nuestro artículo sobre frutas y suplementos para descubrir más sobre las diferentes formas de incorporar nutrientes a través de la alimentación.

Comer variado también significa disfrutar de alimentos diferentes y descubrir nuevas formas de preparar nuestras comidas. Frutas, verduras, legumbres, cereales, frutos secos, huevos, pescado y otros alimentos pueden formar parte de una alimentación equilibrada.

Y, por supuesto, los frutos rojos pueden poner el toque de color y sabor. ¡Anímate a incorporarlos a tus recetas!

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