PREPARA LOS INGREDIENTES

NOSOTROS PONEMOS LAS RECETAS

Receta tradicional de Fresas Asadas al Vino

TIEMPO DE PREPARACIÓN: 30 minutos
NÚMERO DE RACIONES: 4
DIFICULTAD:

INGREDIENTES

500 gramos de fresas
6 cucharadas de azúcar
350 ml de vino tinto
1 naranja de zumo
1 rama de canela

PREPARACIÓN

1. Comienza esta receta de fresas asadas al vino preparando la fruta. Exprime el zumo de la naranja y lava las fresas retirándoles las hojas y el pedúnculo. Conserva la piel de la naranja.
2. Corta las fresas en trozos pequeños, y ponlas en un bol junto con el azúcar y el zumo de naranja.
3. Deja macerar durante una hora en el frigorífico.
4. Pasado este tiempo, ponemos la mezcla en un cazo, añadiendo el vino tinto, la rama de canela y la piel de la naranja. Reservamos los trozos de fresa.
5. Ponemos el cazo a calentar a fuego lento, permitiendo que se mezclen los aromas del vino, la fruta y la canela durante 15 minutos.
6. Retiramos el cazo del fuego, y dejamos enfriar con el recipiente tapado.
7. Quitamos la rama de canela y la piel de naranja, y servimos las fresas junto con el vino en una copa o en un bol, listo para degustar.

¿Cuál es la diferencia entre fresas y fresones?

Para hacer esta deliciosa receta de fresas asadas al vino podemos usar la fruta de temporada como son las fresas y los fresones. Estas dos frutas aportan un sabor y una textura extraordinaria a este postre tradicional, aunque no son exactamente lo mismo.

¿Sabrías distinguir las fresas de los fresones? ¿Qué tiene de especial el famoso Fresón de Palos? Además del tamaño, hay otros muchos detalles que los diferencian:

Una de las diferencias entre el fresón y las fresas es el tamaño. Tal y como su nombre nos puede hacer pensar, el fresón tiene un tamaño mayor, siendo un fruto más grande, con mayor cantidad de pulpa.

Otra de las grandes diferencias es el color que tiene el fruto al morderlo. Mientras que la fresa tiene un interior algo blanquecino, el fresón presenta por dentro un color rojo tan intenso como por fuera.

La fresa tiene un sabor intenso, con un regusto bastante más ácido. En cambio, el fresón es más suave, y tiene un sabor dulce, con acidez baja.

La última gran diferencia que nos puede ayudar a diferenciar una fresa de un fresón es la temporalidad. Hay que tener en cuenta que la temporada de la fresa es muy corta, solo se encuentra en el mercado entre los meses de marzo a mayo.

Del fresón podemos seguir disfrutándolo más tiempo. Los primeros frutos son de enero, y la temporada se alarga hasta bien entrado el verano.

Esta receta de fresas asadas al vino se puede realizar de manera similar usando el fresón como ingrediente principal. Escoge tu fruta favorita y ponte manos a la obra para conseguir el auténtico sabor de la cocina tradicional mezclando dos productos nacionales tan interesantes como son la fresa y el vino.