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¿Son las fresas buenas para los niños?

La fresa es probablemente una de las frutas más saludables para los niños. El color y su apariencia les atrae, y a muchos les encanta comerla por su sabor jugoso y dulce. La fresa es una fruta nutritiva y una fuente de vitamina C, minerales y carbohidratos; es baja en azúcar y grasa y se puede agregar a una amplia gama de platos.

Todo lo expuesto anteriormente hace sin duda que la fresa sea una de las mejores elecciones a la hora de la merienda o el postre para un niño, mejor sin duda que cualquier otro alimento procesado, es una fruta idónea para prevenir la obesidad y otros problemas de salud del siglo 21.

Las fresas son ricas en:

  • Antocianinas
  • Ácido elágico
  • Quercetina
  • Vitamina C
  • Fibra

Beneficios para la salud derivados del consumo de fresas

Salud ocular

La vitamina C que se encuentra en la fresa es buena para la salud ocular de los niños. Este nutriente protege a los ojos de los radicales libres de la naturaleza, que son la razón más importante para casi todos los problemas relacionados con los ojos. Además, la vitamina C ayuda a mantener en buen estado la retina y cornea.

Protege contra el escorbuto

La vitamina C contenida en la fresa es una excelente manera de proteger a los niños contra el escorbuto, enfermedad provocada por deficiencia de vitamina C y que puede conducir a problemas relacionados con los dientes.

Ayuda al sistema inmunológico

La vitamina C mejora el sistema de inmunidad de los niños y como ya sabemos, la fresa es muy rica en este nutriente. Una alta dosis de fresas y otras frutas y/o hortalizas ricas en vitamina C ayudará a protegernos a niños y mayores de enfermedades causadas por un sistema inmunológigo deficiente: gripe, bronquitis o anemia. Una taza de fresas tiene aproximadamente el 150% de los valores diarios de vitamina C recomendados para los niños, así que no olvides incluir las fresas en los platos diarios de tu hijo.

Ayuda a prevenir el cáncer

La fresa es una alta fuente de fitonutrientes, quercetina, antocianinas y kaempferol, que son conocidos por los investigadores para ayudar a destruir las células cancerosas. Además, los altos niveles de vitamina C que contiene, ayudan a prevenir esta enfermedad. La fresa es también una gran fuente de ácido elágico, que reduce el crecimiento de las células cancerosas por sus propiedades anticancerígenas. Conjuntamente, forman una fuerte defensa contra el cáncer y el crecimiento tumoral.

Ayuda en la digestión

Como hemos mencionado antes, la fresa es una alta fuente de fibra, lo que ayuda a tener una mejor digestión de los alimentos. Una deficiencia de fibra en los niños puede conducir a problemas gastrointestinales como diarrea o dolor de estómago.

Reduce el colesterol malo

La fresa es muy rica en fitonutrientes, como los flavonoides y los ácidos elágicos, que ayudan a prevenir cualquier tipo de enfermedad cardíaca en el niño, así como reducir el riesgo de tener colesterol malo.

Ayuda a la memoria

Las fresas presentan antioxidantes y unos pigmentos llamados antocianinas que protegen el sistema nervioso, además algunos estudios han demostrado que pueden mejorar la memoria.

En definitiva la fresa es una fruta completa que proporciona al niño salud física y mental. Tenedlo en cuenta e incluirla en la dieta diaria de los más pequeños de la casa.